martes, 7 de enero de 2014

Quiero contaros una historia... mi historia. Puede comenzar como otra cualquiera, por el día que nací. Pero eso sería remontarse a mucho tiempo atrás. Y no es eso lo que me interesa contaros, sino todo lo contrario.

Me remontaré a la edad de diez años, yo vivía ilusa en mis pensamientos. En donde el jugar era lo más bonito de mis días. En ese momento era verano, hacía calor y yo llevaba unos pantalones cortos de rallas rojas y blancas. Lo normal, vamos. Me dirijía hacia la playa andando por el camino, los árboles eran altos. Tan altos que conseguían hacer que estubiera en un mundo mágico, y lo estaba. De tal manera iba con mi cubo en mano y la toalla en la otra mirando hacia todos los lados, observando que tan maravilloso podía ser el mundo. Tanto que ni entendía porque existían todos esos colores, olores... Y las personas construiamos más carreteras y más cosas inútiles en vez de disfrutar de seguir jugando en el monte, playa y demás. Así de inocente era yo. 
Al llegar a la playa me descalcé las chanclas y fuí directa hacia la roca más grande, donde siempre me ponía para esperar a (la que era por aquel entonces) mi mejor amiga. Pero cuál fué mi sorpresa al llegar allí y ver MI piedra ocuapada por una niña, de ojos color verdosos miel. El pelo rubio y mirandome. 

Shh... No lo comprendí. ¿Qué es esta sensación que siento? ¿Por qué mi piel se eriza? ¿Quién es esa niña? ¿De dónde había salido? ¿Por qué estaba ahí?

Avanzaron mis pies. Yo no les di la orden de hacerlo, jamás les dije que se movieran. Solos fueron avanzando, subiendo hacia arriba. Pasando por sú lado y mirandola callada, me senté cerca de ella y la observé levantandose y metiendose en el agua. Estaba nerviosa, me sudaban las manos y no sabía que hacer. Asi que simplemente me levanté, me quité la camiseta y el pantalón y fui hacia el agua también.''

Al pensar en ello, me doy cuenta de que éste podría ser el primer momento en el cuál comencé a replantearme mi sexualidad. Lo que yo sentía y como lo sentía. Comprendí que yo no quería ser una princesa, que yo quería tenerla. Quería ser ese principe que fuera el mejor caballero del mundo, que probablemente por ello también me gustaba leer a ''Igrain la Valiente'' porque ella era una niña que también quería ser un caballero. Entonces caí en la cuenta de que esa niña me agradaba... Y ahí comenzó la cuenta atrás. Muchos años pensando en ello, fijandome en las niñas, pensando en hacerlas sonreír o ayudarlas. Tantos pensamientos que creía que estaban mal porque veía que las otras niñas no pensaban así... Tantas lágrimas esparcidas en la almohada, cuantas noches a oscuras sintiendome mal... ¿PARA QUÉ? Si soy persona COMO TÚ, y como el resto de la humanidad. Que mi condición sexual sea distinta a la de lo que normalmente se puede apreciar en un pueblo no me hace PEOR PERSONA SINO UNA PERSONA IGUAL QUE LAS DEMÁS ... Pero que os puedo decir yo, si solo soy la cara de alguien que se esconde detrás de una pantalla. Por miedo al rechazo, o a las criticas... ¡NO! Sino porque la gente no acepta a las personas como yo.


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