Intento recordar en qué momento tropecé con esa piedra invisible y me caí para no levantarte más. Pero no alcanzo a saber en qué momento determinado ocurrió todo. En qué instante todo se me fué de las manos y las personas que nunca me juzgaron empezaron a hacerlo. Duele. Me destroza por dentro lentamente, como el peor de los venenos. Haber entregado tanto para que después con un simple error se fuera a la mierda todo. Entonces es que realmente mi familia no era mi familia.
lunes, 10 de noviembre de 2014
martes, 7 de octubre de 2014
Te pido perdón aún sabiendo que nunca leerás esto. Que jamás tendré el valor suficiente como para poder explicarte todo lo que sentí en esos meses. Te pido perdón aún sabiendo que la cagué contigo, y que tú te crees toda esa mierda que te soltaba. Pero tú me conocías... Y yo te traté mal, por no saber realmente decirte: "Ayúdame joder." Por querer ser valiente la jodí, te jodí. Diciéndote cosas que no siempre pensaba, y haciéndote de todo. Sé que jamás me creerás, ni siquiera cuando te diga que muchas veces no quería ni decirtélas porque no era quién de juzgarte. Y nunca lo hice, nunca te juzgué hasta este año. Y ahora... Ahora... Resulta que sí, que lo llevo haciendo toda mi vida. Pero yo callo, porque no vale de nada que realmente te diga la verdad. Que realmente te suelte que vivía un infierno... Y que cuando estabamos en Malpica las discusiones eran absurdas. Pero que en Laxe yo no quería estar y me volví una persona que no quería ser... Dueles. Mucho. Porque quiero hablarte y pedirte perdón... Sabiendo que te llenaron la cabeza de cuentos y historias... Nunca me has dado asco como persona, siempre te lo he contado todo a tí... Pero nadie se preguntó que si estaba bien, y si realmente quería seguir con esto. Ni siquiera tú... Que llevabamos muchisimos años hablando, relacionandonos. Y ahora... en menos de lo que realmente dura un instante... Te perdí. Sin poder ni siquiera explicarme. Porque yo te quiero, y te sigo queriendo muchisímo. Y no quería esto ni para mí, ni para ti. No supe pararlo, porque sabía que nadie me iba creer. No supe pedir ayuda porque iba a quedar yo de mala, y al final... Es lo que ha pasado. Y lo que realmente me sorprende es que todos pensasteis que realmente yo era así... Y no pudisteís ver realmente lo perdida que estaba. Te pido perdón aún sabiendo que no conseguiré arreglar tú corazón.
jueves, 28 de agosto de 2014
Qué dolor, qué inmenso vacío se crea en mi interior.
El paraíso se pudre como una manzana que lleva varios días sin comer, ya huele mal termina por ser un holor fatal. De esos que se te meten en la nariz y jamás te los puedes quitar. Es mi corazón, el que se pudre. El que termina envenenándose y lleva el odio, la ira y la furia en las venas. Se pudre, con la locura y la incertidumbre de que nada parece real. Ya no sé quién soy, qué hago aquí o cuál es mi propósito. He perdido mi camino, me he perdido en el destino incierto de que no sé como recuperar lo olvidado. Lo descuidado. El corazón se me para, ya no late de la misma manera. He perdido algo para encontrar algo más grande, pero entre ese tiempo solo me pierdo en el silencio. ¿O era entre los gritos de los llantos? Quizás la locura más grande no sea la que se dice, habla o se sienta; sino la que se piensa. La que llevas por dentro, la que tarareas en una canción a solas rodeada de personas. Esa locura interna, que te envenena. ¿Ya lo he dicho, no? Es que me repito entre lo dicho y hecho. Entre los pensamientos que se mezclan como túas manos en mi pelo. Y es que eres tú. Sí tú. La cura a mi veneno. La que hace que me sienta viva, y más perdida que en el silencio. Perdida entre los gritos de alegría que suenan a risas y sonrisas en los días y las noches. Entre los gritos del placer contenido entre tús besos o mis dedos. Eres tú la que hace que los suspiros sean de un nuevo renacer. La que hace que danzen por mi cuerpo pequeños escalofríos imposibles de contener, increíbles de ver. Y es que solo tú, SÍ SOLO TÚ haces que me crezca, que no me envenene de rabia ni de ira y mucho menos de furia, todo lo contrario: que el veneno que corre por mi piel es aquél al que le llaman amor.
Y es que no me arrepiento de haberte dado mi aliento, de haberme crecido contigo y por fin haber sido un poco valiente.
Qué dolor, qué inmenso vacío se crea en mi interior por falta de tus besos, abrazos y la magia que se cierne sobre nuestro alrededor.
El paraíso se pudre como una manzana que lleva varios días sin comer, ya huele mal termina por ser un holor fatal. De esos que se te meten en la nariz y jamás te los puedes quitar. Es mi corazón, el que se pudre. El que termina envenenándose y lleva el odio, la ira y la furia en las venas. Se pudre, con la locura y la incertidumbre de que nada parece real. Ya no sé quién soy, qué hago aquí o cuál es mi propósito. He perdido mi camino, me he perdido en el destino incierto de que no sé como recuperar lo olvidado. Lo descuidado. El corazón se me para, ya no late de la misma manera. He perdido algo para encontrar algo más grande, pero entre ese tiempo solo me pierdo en el silencio. ¿O era entre los gritos de los llantos? Quizás la locura más grande no sea la que se dice, habla o se sienta; sino la que se piensa. La que llevas por dentro, la que tarareas en una canción a solas rodeada de personas. Esa locura interna, que te envenena. ¿Ya lo he dicho, no? Es que me repito entre lo dicho y hecho. Entre los pensamientos que se mezclan como túas manos en mi pelo. Y es que eres tú. Sí tú. La cura a mi veneno. La que hace que me sienta viva, y más perdida que en el silencio. Perdida entre los gritos de alegría que suenan a risas y sonrisas en los días y las noches. Entre los gritos del placer contenido entre tús besos o mis dedos. Eres tú la que hace que los suspiros sean de un nuevo renacer. La que hace que danzen por mi cuerpo pequeños escalofríos imposibles de contener, increíbles de ver. Y es que solo tú, SÍ SOLO TÚ haces que me crezca, que no me envenene de rabia ni de ira y mucho menos de furia, todo lo contrario: que el veneno que corre por mi piel es aquél al que le llaman amor.
Y es que no me arrepiento de haberte dado mi aliento, de haberme crecido contigo y por fin haber sido un poco valiente.
Qué dolor, qué inmenso vacío se crea en mi interior por falta de tus besos, abrazos y la magia que se cierne sobre nuestro alrededor.
lunes, 30 de junio de 2014
Querida Mente:
A veces me llevas a lugares jamás imaginados, dónde se encuentran pequeños detalles que antes se me habían pasado por alto. Haces que me replantee mi vida todos los días, pregúntandome si estoy loca o quizás demasiado cuerda para un mundo tan loco. Hiciste tanto, llevándome a pregúntas cómo:
- Es posible enamorarte de más de una persona? A veces creo que sí. Que yo me enamoro fácilmente, pero que nunca lo hago de una sola persona completamente. No digo que me enamore de todas las mujeres que veo, solo digo que, me enamoro; una sola persona nunca me llena. Que en cada mujer que he conocido y he creído amar era por una razón distinta a la otra. Tatiana fué como el primer amor, la primera mujer que demostró que podía ser algo más de lo que creía ser. Hizo que intentara vivir más allá del odio, la ira y la rabia. Me sacó de mis dudas y me ayudó a valorarme un poco más. Pero no era correspondido, así que también viví el dolor de no poder cogerla de la mano, recogerle el pelo detrás de la oreja, susúrrarle al oído que jamás estaría sola. Sufrí callada, en silencio; mirándo como sús labios nunca iban a ser míos y sólo pude aprender a conformarme con sus abrazos. (Supongo que por ello valoro más un abrazo que un simple beso.) Tanto la amaba que terminé por intentar olvidarme de ella, y lo conseguí pero... no me dí cuenta que fué por lo que dice la frase esa "Un clavo, saca otro clavo". Y aunque realmente no es lo mismo ya que la herida seguía allí, hizo que sanara parte de mi corazón rápidamente. Me escuchó de tal manera, que me sentía totalmente desnuda ante ella. Sin ningún tipo de protección o por el contrario algún tipo de defensa. Hacía que me sintiera más yo, más libre de todo. Sin presión por lo que me gustaba, pensaba o vivía. Más yo no me dí cuenta de que lo que sentía hacia ella era amor, amor de verdad. Amor idílico. No caí en la cuenta de por qué hacía lo que hacía, hasta pasados unos años. Cuando de pronto recordé que el amor se crea de muchas maneras... Me tatúe por ella, sin pensarlo. Quería que fuera mi alma, algo eterno. Una mujer que me marcó de tal manera que a día de hoy sigo diciendo que cuando vuelvo a estar con ella, y estoy a solas me olvido completamente del mundo. Éste sigue girando y girando... Pero es imposible. Siempre lo fué y siempre lo será. Paula es sú nombre. Sus ojos afilados como la mirada de un gato, del que todo lo sabe pero no ve nada. Esa mirada intensa pero perdida sin saber que rumbo debe tomar. Más ése amor nunca fué algo que pudiera intentar. Y el mundo a veces me parece tan pequeño que no sé a quién realmente he amado más, ya que cada princesa fué un amor diferente. Viví el desengaño de mi vida, con una chica que parecía tener una cara y después en la oscuridad mostraba lo puta que era. Más con ella viví lo que es el dolor, la sensación de quedarte sola en un mundo tan lleno de prejuicios extraños que lo único que hace es que te vengas abajo. Me enamoré, para sufir. Para llorar. Me enamoré de tal manera que dejé las entrañas en todos y cada uno de los gritos que el dolor arranco con fuerza de dentro de mí. Hizo que odiara el amor, que no me confiara en nadie. Me enseñó que el amor también duele, que las palabras se las llevan el viento. Que las promesas forman parte de varias historias rotas y que son siempre las mismas palabras para todos. Que nunca debes darlo todo de golpe, sino ir poco a poco... Y es que Mente, me llevaste a recordar una y otra vez la sonrisa de ella. La que fué mi amor a primera vista. Eso viví con ella, sumergiéndome en un oceáno lleno de sonrisas, miradas que anhelaban vivir en un mundo a solas con ella, sin preocuparse por nada. Cómo aquél pequeño momento en el cuál lo único que pude hacer es contemplar callada como su pelo bailaba a la par que el viento, sú sonrisa se ancheba mas y más a cada paso que daba. Y qué daría yo por vivir una vez más eso, sin sentirme como una más de cientos... Como una pieza cualquiera de una simple partida de ajedrez. Pero es que hay cosas que nunca desaparecen... Mis pies terminaron por llevarme al lugar más seguro que encontré, a sus abrazos. Escondiendo mis miedos en su cuello, mis deseos; comencé una aventura en mí vida que hace que piense sí es la correcta. No sé que acabó sucediendo que el tiempo terminó llevándome hacia un rumbo totalmente distinto al que yo había planeado... Como siempre: perdida en el oceáno más grande del mundo. El amor.
A veces me llevas a lugares jamás imaginados, dónde se encuentran pequeños detalles que antes se me habían pasado por alto. Haces que me replantee mi vida todos los días, pregúntandome si estoy loca o quizás demasiado cuerda para un mundo tan loco. Hiciste tanto, llevándome a pregúntas cómo:
- Es posible enamorarte de más de una persona? A veces creo que sí. Que yo me enamoro fácilmente, pero que nunca lo hago de una sola persona completamente. No digo que me enamore de todas las mujeres que veo, solo digo que, me enamoro; una sola persona nunca me llena. Que en cada mujer que he conocido y he creído amar era por una razón distinta a la otra. Tatiana fué como el primer amor, la primera mujer que demostró que podía ser algo más de lo que creía ser. Hizo que intentara vivir más allá del odio, la ira y la rabia. Me sacó de mis dudas y me ayudó a valorarme un poco más. Pero no era correspondido, así que también viví el dolor de no poder cogerla de la mano, recogerle el pelo detrás de la oreja, susúrrarle al oído que jamás estaría sola. Sufrí callada, en silencio; mirándo como sús labios nunca iban a ser míos y sólo pude aprender a conformarme con sus abrazos. (Supongo que por ello valoro más un abrazo que un simple beso.) Tanto la amaba que terminé por intentar olvidarme de ella, y lo conseguí pero... no me dí cuenta que fué por lo que dice la frase esa "Un clavo, saca otro clavo". Y aunque realmente no es lo mismo ya que la herida seguía allí, hizo que sanara parte de mi corazón rápidamente. Me escuchó de tal manera, que me sentía totalmente desnuda ante ella. Sin ningún tipo de protección o por el contrario algún tipo de defensa. Hacía que me sintiera más yo, más libre de todo. Sin presión por lo que me gustaba, pensaba o vivía. Más yo no me dí cuenta de que lo que sentía hacia ella era amor, amor de verdad. Amor idílico. No caí en la cuenta de por qué hacía lo que hacía, hasta pasados unos años. Cuando de pronto recordé que el amor se crea de muchas maneras... Me tatúe por ella, sin pensarlo. Quería que fuera mi alma, algo eterno. Una mujer que me marcó de tal manera que a día de hoy sigo diciendo que cuando vuelvo a estar con ella, y estoy a solas me olvido completamente del mundo. Éste sigue girando y girando... Pero es imposible. Siempre lo fué y siempre lo será. Paula es sú nombre. Sus ojos afilados como la mirada de un gato, del que todo lo sabe pero no ve nada. Esa mirada intensa pero perdida sin saber que rumbo debe tomar. Más ése amor nunca fué algo que pudiera intentar. Y el mundo a veces me parece tan pequeño que no sé a quién realmente he amado más, ya que cada princesa fué un amor diferente. Viví el desengaño de mi vida, con una chica que parecía tener una cara y después en la oscuridad mostraba lo puta que era. Más con ella viví lo que es el dolor, la sensación de quedarte sola en un mundo tan lleno de prejuicios extraños que lo único que hace es que te vengas abajo. Me enamoré, para sufir. Para llorar. Me enamoré de tal manera que dejé las entrañas en todos y cada uno de los gritos que el dolor arranco con fuerza de dentro de mí. Hizo que odiara el amor, que no me confiara en nadie. Me enseñó que el amor también duele, que las palabras se las llevan el viento. Que las promesas forman parte de varias historias rotas y que son siempre las mismas palabras para todos. Que nunca debes darlo todo de golpe, sino ir poco a poco... Y es que Mente, me llevaste a recordar una y otra vez la sonrisa de ella. La que fué mi amor a primera vista. Eso viví con ella, sumergiéndome en un oceáno lleno de sonrisas, miradas que anhelaban vivir en un mundo a solas con ella, sin preocuparse por nada. Cómo aquél pequeño momento en el cuál lo único que pude hacer es contemplar callada como su pelo bailaba a la par que el viento, sú sonrisa se ancheba mas y más a cada paso que daba. Y qué daría yo por vivir una vez más eso, sin sentirme como una más de cientos... Como una pieza cualquiera de una simple partida de ajedrez. Pero es que hay cosas que nunca desaparecen... Mis pies terminaron por llevarme al lugar más seguro que encontré, a sus abrazos. Escondiendo mis miedos en su cuello, mis deseos; comencé una aventura en mí vida que hace que piense sí es la correcta. No sé que acabó sucediendo que el tiempo terminó llevándome hacia un rumbo totalmente distinto al que yo había planeado... Como siempre: perdida en el oceáno más grande del mundo. El amor.
viernes, 20 de junio de 2014
sábado, 14 de junio de 2014
Algunas veces me siento en la orilla del mar,
susurrando tú nombre al cielo, imposible dejarte de amar.
Contemplando el horizonte, dónde tú te puedes hayar
soñando con tús besos, con esa forma de abrazar.
Nada se olvida, no soy capaz de deshacerme de ti
de todo lo que has vivido junto a mí, ...
Apareces en mis sueños sin yo darme cuenta de ello.
Despierto y caigo en la cuenta de qué todo es un recuerdo.
susurrando tú nombre al cielo, imposible dejarte de amar.
Contemplando el horizonte, dónde tú te puedes hayar
soñando con tús besos, con esa forma de abrazar.
Nada se olvida, no soy capaz de deshacerme de ti
de todo lo que has vivido junto a mí, ...
Apareces en mis sueños sin yo darme cuenta de ello.
Despierto y caigo en la cuenta de qué todo es un recuerdo.
miércoles, 4 de junio de 2014
Volví. Volví a perderme de nuevo en un mundo en el cuál la magia es tan fuerte que no puedo hacer otra cosa más que dejar que me invada. Me invade desde todos los lados. Es cómo esa música que entra y se queda en tú cabeza, cómo esa flecha lanzada por Cupido justo en el momento justo, cómo esa caricia que se pierde en el paraíso haciéndote estremecer y que la piel se me erice. Cada noche miro a las estrellas buscando tú compañía, esas miradas que hacía que nos perdieramos en un mundo de fantasía haciendo lo malo lo más bonito y bello del mundo. Y no se me borra de mi mente esa tarde de Septiembre en la cuál nos perdimos en el bosque, debajo de las castañas y perdiendo el norte. Cómo el Sol buscaba entrar y llenarlo todo de luz. Qué difícil resulta olvidarlo! Cómo la luz te alumbraba haciendo que cada segundo perdiera un poco más de mí por tí. Es extraño aún tener el sabor de tús labios en los míos y cómo mi mente aún puede recordar tú aroma, como éste me lleva a recordar todas esas veces que te abracé, que escondiste tú cara en mi cuello. Esas veces que mis manos danzaban por tú piel, dibujando cada parte de ti para que nada fuera efímero y fuera lo más eterno posible. Cómo tús manos encajaban perfectamente con las mías, que tús sonrisas hacían que mi corazón latiera lo más rápido que he podido ver. Y sí, no lo niego. Te amé, cómo solo se ama una vez. Esa única vez de la que hablan los poetas, ese amor que solo ves en una película y que no crees que algo así pueda ser cierto... Pero demasiadas mentiras, engaños hicieron que tirara la toalla y que tú también lo hicieras. Dejé que quizás algo bonito se consumiera en el olvido, a pesar de que no puedo olvidarte nunca. ¿Y QUÉ HAGO? Desaparecer, eso es lo que hago. Desaparecer de tú vida, evitar verte para que los recuerdos no vuelvan a mí. Correr. Escapar. Esconderme. No mirar atrás... Aún que siempre, siempre... una parte de mí será tuya.
miércoles, 19 de febrero de 2014
É coma isa canción repetitiva que soa na cabeza, que non che deixa pensar en outra cousa. Que o único que fai e absorver todos os teús pensamentos ata tranformala na canción. Que cando menos o esperas a tarareas, cando vas pola calle, cando cociñas, cando estás a pique de ir durmir. É o único que fai é meterse pouco a pouco máis no teu corazón, no pensamento.
martes, 18 de febrero de 2014
lunes, 10 de febrero de 2014
A miña terra: ista é. Chea de currunchos escondidos ata no sitios máis visitados. A terra que me viu crecer, pasar de ser unha nena sin medo ao mar a ser unha pequena muller chea de medos por errar. Máis a cobardía é algo que pouco a pouco fun deixando no olvido, porque a miña terra enseñoume a pelexar. A loitar polo que quero. Amosoume cos seús atardeceres e noites estreladas que as pequenas cousas realmente importan pero que sempre teño que loitar ao grande. A miña terra: ista é. Terra de choivas, praias por toda a costa. Montes cheos de fadas, meigas e cogomelos onde se esconde David o Gnomo. Esta é a miña casa. O meu fogar. Corme.
jueves, 30 de enero de 2014
Los cambios nunca fueron fáciles. Siempre están llenos de tormentos, desastres y desorden al principio. El agobio puede ocasionar que te desmorones, desilusiones y pierdas las ganas de salir de casa y aprender a vivir la aventura que te ha tocado vivir: TU VIDA. Nos escondemos en lo conocido, nos refugiamos en esas cuatro paredes que ya tenemos más que aprendidas por la cobardía de no luchar por lo que realmente siempre decimos querer.
Bien. Aquí estoy yo. Sentada en el ordenador con mi gato entre las piernas. No me importan los cambios. Pues como dijo John Lennon: ''Es tiempo de cambiar''.
Es tiempo de cambiar contigo.
jueves, 23 de enero de 2014
De viaje hacia otro mundo. Hacia otro lugar, con otras aventuras por vivir. Barrancos que sortear, peligros que superar. Sensaciones nuevas que tenemos que sentir.
No será fácil, se acaba el invierno. El frío desaparece poco a poco dando paso a la agobiante primavera. ''Las guerras nunca fueron fáciles de ganar, pero si la razón por la que luchas es una causa justa... Lucha hasta que la última gota de tú sudor y tús lágrimas caigan al suelo quedándote sin nada más que echar al suelo. Lucha para ganar'' me repito eso una y otra vez. Porque sé... que este es el viaje que siempre quise emprender.
domingo, 12 de enero de 2014
- ¿No lo ves?
- ¿El qué?
- ¿No ves cómo desaparezco poco a poco de tú vida? Me convierto en una simple desconocida, en polvo en el aire. Me convierto en un pequeño suspiro en tú boca, en esa cara que sonríe en tús ojso cuando los cierras. ¿Sigues sin verlo?
- No veo nada que no haya visto antes...
- Pero lo sientes, ¿verdad? Como la piel se te eriza, como el corazón de pronto coge velocidad cuando me ves entrar por la puerta. Sientes todo lo que yo siento. Hasta la despedida... Hasta que llegó nuestro momento de separarnos. Porque lo que hemos creado solo es una maldita ilusión.
sábado, 11 de enero de 2014
Es de saber, que con el paso del tiempo; los abrazos dejaron de tener el mismo sentido que tenían antes. Tal vez, el acariciar tú piel se volvió un sueño a la par bonito y a la par triste. Jamás comprendí por qué teníamos la necesidad de querer sentirnos y hacernos sentir que no había nada más maravilloso que aquel momento. Pero como todo en esta vida, lo más bello se muere dejando paso a un camino lleno de espinas e incertidumbras. Nunca quise hacerte daño, ni que tú me lo causaras a mí. Nunca quise quedarme sin muchas cosas de las que yo sí que te di a ti, pensando que eras esa niña perdida que solo buscaba un pequeño, pero sincero; abrazo.
martes, 7 de enero de 2014
Quiero contaros una historia... mi historia. Puede comenzar como otra cualquiera, por el día que nací. Pero eso sería remontarse a mucho tiempo atrás. Y no es eso lo que me interesa contaros, sino todo lo contrario.
Me remontaré a la edad de diez años, yo vivía ilusa en mis pensamientos. En donde el jugar era lo más bonito de mis días. En ese momento era verano, hacía calor y yo llevaba unos pantalones cortos de rallas rojas y blancas. Lo normal, vamos. Me dirijía hacia la playa andando por el camino, los árboles eran altos. Tan altos que conseguían hacer que estubiera en un mundo mágico, y lo estaba. De tal manera iba con mi cubo en mano y la toalla en la otra mirando hacia todos los lados, observando que tan maravilloso podía ser el mundo. Tanto que ni entendía porque existían todos esos colores, olores... Y las personas construiamos más carreteras y más cosas inútiles en vez de disfrutar de seguir jugando en el monte, playa y demás. Así de inocente era yo.
Al llegar a la playa me descalcé las chanclas y fuí directa hacia la roca más grande, donde siempre me ponía para esperar a (la que era por aquel entonces) mi mejor amiga. Pero cuál fué mi sorpresa al llegar allí y ver MI piedra ocuapada por una niña, de ojos color verdosos miel. El pelo rubio y mirandome.
Shh... No lo comprendí. ¿Qué es esta sensación que siento? ¿Por qué mi piel se eriza? ¿Quién es esa niña? ¿De dónde había salido? ¿Por qué estaba ahí?
Avanzaron mis pies. Yo no les di la orden de hacerlo, jamás les dije que se movieran. Solos fueron avanzando, subiendo hacia arriba. Pasando por sú lado y mirandola callada, me senté cerca de ella y la observé levantandose y metiendose en el agua. Estaba nerviosa, me sudaban las manos y no sabía que hacer. Asi que simplemente me levanté, me quité la camiseta y el pantalón y fui hacia el agua también.''
Me remontaré a la edad de diez años, yo vivía ilusa en mis pensamientos. En donde el jugar era lo más bonito de mis días. En ese momento era verano, hacía calor y yo llevaba unos pantalones cortos de rallas rojas y blancas. Lo normal, vamos. Me dirijía hacia la playa andando por el camino, los árboles eran altos. Tan altos que conseguían hacer que estubiera en un mundo mágico, y lo estaba. De tal manera iba con mi cubo en mano y la toalla en la otra mirando hacia todos los lados, observando que tan maravilloso podía ser el mundo. Tanto que ni entendía porque existían todos esos colores, olores... Y las personas construiamos más carreteras y más cosas inútiles en vez de disfrutar de seguir jugando en el monte, playa y demás. Así de inocente era yo.
Al llegar a la playa me descalcé las chanclas y fuí directa hacia la roca más grande, donde siempre me ponía para esperar a (la que era por aquel entonces) mi mejor amiga. Pero cuál fué mi sorpresa al llegar allí y ver MI piedra ocuapada por una niña, de ojos color verdosos miel. El pelo rubio y mirandome.
Shh... No lo comprendí. ¿Qué es esta sensación que siento? ¿Por qué mi piel se eriza? ¿Quién es esa niña? ¿De dónde había salido? ¿Por qué estaba ahí?
Avanzaron mis pies. Yo no les di la orden de hacerlo, jamás les dije que se movieran. Solos fueron avanzando, subiendo hacia arriba. Pasando por sú lado y mirandola callada, me senté cerca de ella y la observé levantandose y metiendose en el agua. Estaba nerviosa, me sudaban las manos y no sabía que hacer. Asi que simplemente me levanté, me quité la camiseta y el pantalón y fui hacia el agua también.''
Al pensar en ello, me doy cuenta de que éste podría ser el primer momento en el cuál comencé a replantearme mi sexualidad. Lo que yo sentía y como lo sentía. Comprendí que yo no quería ser una princesa, que yo quería tenerla. Quería ser ese principe que fuera el mejor caballero del mundo, que probablemente por ello también me gustaba leer a ''Igrain la Valiente'' porque ella era una niña que también quería ser un caballero. Entonces caí en la cuenta de que esa niña me agradaba... Y ahí comenzó la cuenta atrás. Muchos años pensando en ello, fijandome en las niñas, pensando en hacerlas sonreír o ayudarlas. Tantos pensamientos que creía que estaban mal porque veía que las otras niñas no pensaban así... Tantas lágrimas esparcidas en la almohada, cuantas noches a oscuras sintiendome mal... ¿PARA QUÉ? Si soy persona COMO TÚ, y como el resto de la humanidad. Que mi condición sexual sea distinta a la de lo que normalmente se puede apreciar en un pueblo no me hace PEOR PERSONA SINO UNA PERSONA IGUAL QUE LAS DEMÁS ... Pero que os puedo decir yo, si solo soy la cara de alguien que se esconde detrás de una pantalla. Por miedo al rechazo, o a las criticas... ¡NO! Sino porque la gente no acepta a las personas como yo.
lunes, 6 de enero de 2014
No era que te importaba?
No era que siempre ibas a mirar por mí?
Que ibas a conseguir que mis sonrisas fueran eternas?
Que la vida se hiciera más fácil?
...
MENTIRAS! MENTIRAS!
Todo son mentiras, y ahora qué?
QUÉ? EH?
Me desangro joder, no ves que me he vuelto a cortar, que no lo sé parar...
PUTA! MUÉRETE!
Tú y tús mentiras.
Donde cojones están las sonrisas que me robaste?
Y los besos? DONDE?
Te lo di todo joder, te di mi corazón, mis lágrimas y mis sonrisas.
Y para qué? ... Para qué?
Para que quemar todo eso con tús sucias palabras.
Eres una serpiente y y he sido el ratón que has cazado.
TE ODIO!!
No era que siempre ibas a mirar por mí?
Que ibas a conseguir que mis sonrisas fueran eternas?
Que la vida se hiciera más fácil?
...
MENTIRAS! MENTIRAS!
Todo son mentiras, y ahora qué?
QUÉ? EH?
Me desangro joder, no ves que me he vuelto a cortar, que no lo sé parar...
PUTA! MUÉRETE!
Tú y tús mentiras.
Donde cojones están las sonrisas que me robaste?
Y los besos? DONDE?
Te lo di todo joder, te di mi corazón, mis lágrimas y mis sonrisas.
Y para qué? ... Para qué?
Para que quemar todo eso con tús sucias palabras.
Eres una serpiente y y he sido el ratón que has cazado.
TE ODIO!!
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